La Libertad de los pueblos nació en Quito

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Imagen de los independenditas de América.

10 de agosto de  1809, Primer grito de la Independencia de Ecuador; la Libertad  nace en  Quito.

Alicia Erazo (EL HISPANO).
Periodista Internacional.
Milán-Italia.

Puesto que la conquista española enfrentó violentamente a dos sociedades y se constituyó en el elemento formador de una nueva relación, por la que a la población indígena conquistada les fueron adscritas funciones subordinadas, como las encomiendas y tributos, los grupos aborígenes, desde ese momento fueron protagonistas de diferentes movilizaciones sociales, en las que expresaron su rechazo a la dominación colonial española.

LOS CHAPETONES:

Los españoles en las colonias americanas formaban un grupo cerrado que menospreciaba a los americanos; las leyes, los privilegios, beneficiaban sobre todo a los “Chapetones”, y a la monárquica legislación de Indias, la misma que; surtió efectos prácticos.

Los trescientos años de coloniaje, habían originado una élite social consciente de su destino histórico de dirigir sus actos, por convencimiento democrático o por defender sus cuantiosos intereses, y que creía haber llegado al momento de libertarse del tutelaje español, todo lo cual no fue comprendido por el absolutismo centralista de España.

LOS MOTIVOS AMERICANOS.

Varios fueron los factores que incidieron el ideal libertario de los patriotas que se insubordinaron el 10 de Agosto de 1809. Los americanos tenían motivos para estar descontentos con el régimen colonial español.

Estos brotes libertarios suscitados en la Presidencia de Quito se originaron en la revolución de los Estancos, las Alcabalas, de las Encomiendas; levantamientos indígenas en las Mitas, Obrajes, Batanes, lavaderos de oro en los ríos orientales; además, por las ideas subversivas de Eugenio Espejo.

Este movimiento determina un cambio completo en la forma de Gobierno Colonial: los representantes del Rey son sustituidos por los criollos que representaban al pueblo quiteño, al pueblo americano, que no dudaron en incitar a las otras ciudades de la Presidencia de Quito, a seguir su ejemplo aceptando a la Junta Soberana de Quito como única autoridad legitima a falta del Rey y la falta de descendencia Real.

Esto fue el principio de la anclada revolución emancipadora del ya insoportable régimen Colonial.

DERRAMAMIENTO DE SANGRE QUITEÑA.

La revolución del 10 de agosto de 1809 fue consagrada con la sangre del pueblo quiteño del 2 de agosto de 1810; en donde se escucha la palabra ‘Libertad’, como derecho humano.

Se cumplía esa ley que dice: “Los cimientos de la Patria para que sean perdurables tienen que amanecer con sangre”.

Efectivamente, siguiendo el ejemplo de Quito, el 18 de abril de 1810 lanza su grito de independencia Caracas; el 25 de mayo se rebela Buenos Aires; Bogotá el 20 de julio, México el 16 de septiembre, y Santiago de Chile el 18 del mismo mes y año.

Toda América era un incendio, cuya chispa original de libertad brotó del valeroso pecho de los hijos de Quito, corazón y cerebro de nuestra nacionalidad, ostentando el derecho de primogénita en la vida de las naciones hispanoamericanas.

EL PRIMER GRITO
La revolución tomada por unos cuantos patriotas de ser libres y conseguir la libertad de su patria les impulso a dar el ‘Primer grito de la independencia hispanoamericana’.

El movimiento americanista estuvo alentado por un hombre extraordinario, sociólogo, humanista que dio brillantez al mundo intelectual del siglo XVIII, Eugenio Espejo; con su influencia, incitó a dar este paso decisivo para el futuro de América Hispana, cuyos deseos se plasmaron en realidad un amanecer del 10 de agosto de 1809.

Este movimiento o levantamiento contribuyó para derrocar al poder español: Quito escogido por muchos políticos y estadistas, esta vez persiguió el valor de los quiteños demostrando el imponderable título de Quito, ‘Luz de América’. Pues, con la decisión tomada en aquella fecha, se suscitaron continuos sacrificios para los quiteños, que culminó en episodio con la matanza del grupo de patriotas en el Cuartel Real de Lima, el 2 de agosto de 1810, para obtener los frutos admirables que América apetecía.

LA PÁGINA BRILLANTE DE LA HISTORIA.

Juan de Dios Morales fue cerebro del movimiento, alma y enérgico brazo del 10 de Agosto de 1809.

Constituidos en asamblea a la organización de la Junta Soberana de Gobierno, fue elegido como Presidente el Marqués de Selva Alegre, don Juan Pío Montúfar; Vicepresidente, el Obispo Dr. José Cuero y Caicedo, Secretario de Estado de lo interior, Dr. Juan de Dios Morales, de Gracia y Justicia, Manuel Quiroga; de Hacienda, Don Juan Larrea.

En la mañana del 10 de Agosto, Antonio Ante entregó un oficio al Presidente de la Real Audiencia don Manuel Hurríez, Conde Ruìz de Castilla explicándole que había cesado en sus funciones.

La guarnición comandada por Juan Salinas salió a la plaza principal, dando vivas a la Junta Soberana de Gobierno, la misma que firmó el acta de independencia de Quito.

Que la libertar del 10 de Agosto de 1809 flamee como supervivencia del espíritu de nuestro pueblo ecuatoriano y de los héroes que inscribieron con sangre las páginas de la historia ecuatoriana, las glorias de Quito fecundó la semilla de la ‘Libertad’.

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