EL SURREALISMO EGIPCIO

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POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑA SE MUESTRA EL SURREALISMO EGIPCIO NACIDO EN 1938

Es la primera vez que se habla en España del movimiento surrealista que tuvo lugar en Egipto en la década de los años 40. Y se hace a través de la exposición de un total de 100 obras que se agrupan en el Museo Reina Sofía bajo el nombre Art et Liberté. Ruptura, guerra y surrealismo en Egipto (1938-1948). La muestra, cuyos comisarios Till Fellrath y Sam Bardaouil, han tardado en recopilar cinco años, arroja nueva luz sobre el concepto de modernidad egipcia a través de un exhaustivo recorrido por la contribución artística del movimiento "Art et Liberté" y su particular interpretación del surrealismo muy marcado por el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Como ha manifestado en rueda de prensa el director de la pinacoteca madrileña, Manuel Borja-Villel, se trata de obras que no estamos acostumbrados a ver, obras que cuestionan la modernidad e incluso el propio surrealismo.

"Art et Liberté" es un grupo de artistas plásticos que surgió a finales de la década de los años 30 en El Cairo, lugar en que las prácticas expositivas estaban respaldadas por el Estado y por tanto existía una fusión entre arte y sentimiento nacional que este nuevo grupo rechazó por completo. Rechazó el arte por el arte donde figuraban como hermosas las estampas más terribles de la sociedad del momento. "Art et Liberté" revolucionó estas posiciones conservadoras del arte. De hecho comenzó su andadura con la publicación del manifiesto "Vive l´art dégénére" (Viva el arte degenerado), que ilustraron con el Guernica de Picasso y que vino a ofrecer una plataforma heterogénea a los jóvenes artistas, intelectuales y activistas políticos del momento, para la reforma cultural y política.

El grupo se involucró en la lucha mundial contra el fascismo, el nacionalismo y el colonialismo. El auge de las ideologías fascistas de finales de los años 30, intensificó el sentido de la libertad dentro del grupo. Aunque la línea del frente de la Segunda Guerra Mundial no pasaba por El Cairo, en sus calles se aglomeraban tropas y tanques debido al régimen colonial británico. De hecho la preocupación por la guerra, por la angustia que suscitaba y la destrucción que causó, se convirtieron en el leifmotiv de la producción artística y literaria del grupo.
Varios de sus miembros sufrieron pérdidas personales que quedaron reflejadas en sus obras a través de símbolos de muerte e iconografías del Apocalipsis. La obra de Inji Efflatoun y Amy Nimr son buena prueba de ello.

La desigualdad económica extrema entre ricos y pobres en el Egipto de la época fue plasmada por el grupo a través de figuras humanas deformadas o distorsionadas, cuerpos angustiados en escenarios violentos que tuvieron un gran impacto debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial y la consiguiente proliferación de imágenes de soldados mutilados y escenas de batallas y destrucción. La sección se llama "Cuerpos fragmentados" y en ella encontramos obras de Mayo, Ramses Younane o Hassan El-Telmisane.

Varios mecenas y artistas del colectivo fueron mujeres influyentes como Amy Nimr, Marle Cavadia y Lee Miller, lo que contribuyó al marcado carácter feminista que se manifestaba en muchas de sus publicaciones, así como en las artes visuales, que mostraron su preocupación por el lugar de la mujer en la época, obligada a prostituirse debido a la extrema pobreza en que vivían. Su cuerpo se representa así, roto y deformado a través de obras de Mahmoud Saïd, Amy Nimr, Kamel El-Telmisany o Fouad Kamel.

En la exposición encontramos también una interesante muestra de “Fotografía surrealista” en la que se hace uso de varias técnicas como la solarización o el fotomontaje, esenciales en la fotografía surrealista. Con estas composiciones, en ocasiones incoherentes, sus autores criticaban la explotación nacionalista. En esta sección podemos encontrar obras de Ida Kar, Etienne Sved, Hassia, Van Leo y Lee Miller, entre otros.

A través de su propia definición del surrealismo, "Art et Liberté" aspiraban a alcanzar un lenguaje literario y pictórico comprometido en el ámbito internacional y a la vez arraigado en las preocupaciones artísticas y políticas de su país.

Es la primera vez que se habla de surrealismo egipcio en España. La mayoría de las obras proceden de colecciones privadas que sus comisarios, Till Fellrath y Sam Bardaouil, han tardado en reunir cinco años, ya que a partir de 1952, el grupo se dispersó por el mundo entero, pero el momento en que surgieron y se desarrollaron El Cairo era una ciudad cosmopolita, destino de muchos artistas europeos que se desplazaban allí para expresarse liberalmente. El grupo creía en un "mundo distinto y mejor", según han manifestado sus comisarios, orgullosos de contar esta parte de la historia de las artes plásticas, prácticamente desconocida en nuestro país.

Fdo: Araceli Pascual Arranz
 

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